PRESIDENTES DE LA ASOCIACION CULTURAL RUMBO DESDE 1941
Desde su fundación en 1941, la Asociación Cultural Rumbo ha sido conducida por distintas presidencias que, en contextos históricos, sociales y culturales diversos, sostuvieron y proyectaron el desarrollo de la institución. Cada gestión dejó su impronta, contribuyendo a la construcción de una trayectoria institucional ininterrumpida.
A continuación se presenta el recorrido histórico de las presidencias de la Asociación Cultural Rumbo, desde su etapa fundacional hasta la actualidad.
Miguel Ángel Maiztegui (1941–1946)
Primer presidente de la Asociación Cultural Rumbo, encabezó el período fundacional de la institución. Su gestión estuvo orientada a la organización inicial, la definición de objetivos culturales y la consolidación de un espacio de sociabilidad intelectual en la ciudad. Bajo su presidencia se sentaron las bases estatutarias y se inició una programación que articuló música, literatura y artes visuales, estableciendo el espíritu plural y formativo que caracterizaría a Rumbo desde sus orígenes.
Arturo Nicolás Etchemendigaray (1946–1952)
Durante su presidencia, Rumbo atravesó una etapa de crecimiento y afirmación institucional. Se amplió la actividad cultural y se fortaleció el vínculo con artistas e intelectuales de proyección nacional. Este período estuvo marcado por una mayor regularidad en la programación y por decisiones estratégicas que prepararon a la institución para su futura consolidación patrimonial y simbólica.
Rómulo Elena (1952–1960)
La gestión de Rómulo Elena inauguró una etapa de clara expansión y jerarquización cultural. Se intensificaron los conciertos, conferencias y exposiciones, con la presencia de figuras destacadas del ámbito artístico argentino e internacional. Bajo su presidencia, Rumbo afirmó su perfil como centro cultural de referencia y avanzó en decisiones de largo alcance, entre ellas la adquisición de bienes patrimoniales y el fortalecimiento de su infraestructura institucional.
Raúl Isaberio Bluhm (1960–1962)
Su breve pero significativa presidencia funcionó como un período de transición ordenada entre etapas de expansión. Bluhm sostuvo el nivel de actividad alcanzado, garantizando la continuidad institucional y el equilibrio administrativo, al tiempo que acompañó una programación cultural estable y de calidad.
Oscar Fulía (1962–1966)
La presidencia de Oscar Fulia se caracterizó por una intensa actividad cultural y por la ampliación de las propuestas formativas y artísticas. Durante estos años, Rumbo consolidó su presencia en la vida cultural de la ciudad, profundizando su compromiso con la música, el teatro, las artes visuales y la reflexión intelectual, en un contexto de creciente participación del público.
Duilio José Cámpora (1967–1971)
Intelectual y figura central de la vida cultural local, Cámpora imprimió a su gestión un marcado perfil reflexivo y pedagógico. Se fortalecieron los cursos, conferencias y espacios de pensamiento crítico, consolidando a Rumbo como ámbito de formación humanística y diálogo cultural, sin descuidar la programación artística.
Oscar Alfredo Vergara (1971–1973)
Su presidencia dio continuidad a un proyecto cultural sólido, con énfasis en la excelencia artística y la presencia de intérpretes y creadores de jerarquía. Este período sostuvo la identidad de Rumbo como institución abierta y plural, aun en un contexto nacional de creciente inestabilidad.
Francisco Weiss (1973–1977)
La gestión de Francisco Weiss se desarrolló en años complejos del país. A pesar de las dificultades, Rumbo mantuvo una actividad constante, preservando su espacio cultural y su rol como ámbito de encuentro, expresión artística y resistencia simbólica frente a las restricciones del contexto político y social.
Miguel Ángel Vergara (1977–1983)
Esta presidencia marcó una etapa de plena consolidación institucional. Se alcanzó una notable densidad cultural, con ciclos de alta jerarquía en música, cine, artes visuales, danza y literatura, y con el fortalecimiento definitivo de las escuelas de formación. Al finalizar su mandato, Rumbo se encontraba en un punto de madurez y prestigio ampliamente reconocido.
Irma Narcisa Glaría (1983–1995)
Primera presidenta en el retorno democrático, su extensa gestión estuvo signada por la reapertura cultural, la expansión de actividades y la creación de nuevos espacios formativos, entre ellos la Escuela de Bellas Artes Rumbo. Bajo su conducción, la institución se adaptó a un nuevo tiempo histórico, ampliando su proyección social y reafirmando su compromiso con la cultura democrática.
Matías Nicolás Mugica (1996–1997)
Su breve presidencia se desarrolló en un período de transición institucional. Mugica acompañó la continuidad de las actividades culturales y administrativas, asegurando el funcionamiento regular de la entidad en una etapa de recambio dirigencial.
Oscar De Rosa (1997–1998)
Durante su gestión, Rumbo sostuvo su programación cultural y su presencia en la comunidad, preservando el legado institucional y preparando el terreno para una nueva etapa de reorganización y crecimiento.
Areba Mercedes Mendonça (1998 – 2007)
Con una de las presidencias más prolongadas, Areba M. Mendonça impulsó la estabilidad institucional y la continuidad de las actividades culturales en un contexto social cambiante. Su gestión sostuvo la diversidad de propuestas artísticas y formativas.
Mirta Lidia Graf (2009 – 2011)
Su presidencia se caracterizó por la reorganización interna y el sostenimiento de la actividad cultural, con especial atención a la participación de los socios y al funcionamiento regular de los espacios de la institución.
Anatilde Noemí Díaz Bertolini (2011 – 2024)
Esta extensa gestión estuvo marcada por importantes desafíos, especialmente durante la pandemia de COVID-19, que afectó profundamente la vida social y cultural. Bajo su conducción, Rumbo debió suspender actividades presenciales, adaptarse a nuevas modalidades y asegurar la continuidad de la entidad en uno de los períodos más complejos de su historia reciente.
Omar De Pauli (2024 – 2025)
Su breve presidencia constituyó una etapa de transición, orientada a garantizar la continuidad del proyecto cultural y acompañar el proceso institucional en el período posterior a la pandemia. Su gestión quedó truncada por su fallecimiento, ocurrido el 5 de mayo de 2025, y es recordado por su compromiso y dedicación a la Asociación Cultural Rumbo.
María Josefa Maggi (2025 – 2025)
Presidencia de carácter breve pero significativo, orientada a estabilizar y ordenar el funcionamiento institucional en un momento de transición. Durante su gestión se adoptaron medidas clave en el plano administrativo y financiero, estableciendo criterios de orden y control que incluyeron la bancarización de los ingresos y gastos, la regularización de obligaciones internas y la mejora de servicios esenciales para la actividad cotidiana de la institución.
Osvaldo Javier Méndez (2025 – 2027)
Presidente en ejercicio. Su gestión se inscribe en una etapa de renovación institucional, orientada a recuperar la vitalidad cultural, el orden administrativo y los estándares de excelencia que caracterizaron a Rumbo en sus períodos más significativos. Desde el inicio de su mandato impulsó la puesta en valor del patrimonio artístico y edilicio, la reactivación de la programación cultural y la jerarquización de los contenidos, reafirmando una concepción de la cultura basada en la calidad y la proyección a largo plazo.